
Pavimentos · Guía
Suelo exterior antideslizante
Terrazas, porches y piscinas: clases de resbaladicidad, sol, heladas y el pavimento que mejor responde en exterior.
Pavimento exterior antideslizante para terrazas, porches y piscinas
Fuera de casa el suelo tiene que aguantar sol, lluvia, cambios de temperatura y pies mojados. La estética no es suficiente: tiene que ser antideslizante y de muy baja absorción de agua, como el porcelánico de exterior.
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Qué significan las clases de resbaladicidad
El Código Técnico de la Edificación clasifica los suelos por su resistencia al deslizamiento en cuatro clases, de la 0 a la 3: cuanto más alta, mayor adherencia. La norma es obligatoria en edificios de uso público, pero en una vivienda es una buena referencia:
- Clase 1: interiores secos, como salones o dormitorios.
- Clase 2: interiores que se pueden mojar, como el baño, la cocina o la entrada desde la calle.
- Clase 3: exteriores, terrazas descubiertas, zonas de piscina y duchas.
Un acabado antideslizante tiene algo más de textura, así que conviene elegir uno que se limpie con facilidad y probarlo con la mano en la exposición.
Piscinas, porches y jardines
Alrededor de la piscina busca el máximo agarre con los pies descalzos y tonos que no se calienten demasiado al sol. Para jardines y caminos existen piezas de porcelánico de 2 cm de espesor que se pueden colocar sobre grava, césped o soportes regulables.
Sol y heladas
En casi toda la provincia de Sevilla, Cádiz y Huelva las heladas son poco frecuentes, pero en exterior conviene igualmente un material de baja absorción, que no se deteriore si alguna noche baja de cero. En terrazas muy soleadas, los tonos claros se calientan menos que los oscuros.






